
EL RENACIMIENTO DE “PRADA” ANNE HATHAWAY Y ANNA WINTOUR CONQUISTAN LOS OSCARS 2026
La 98.ª edición de los Premios Oscar no solo será recordada por sus ganadores cinematográficos, sino por el momento en que la ficción y la realidad de la industria de la moda colisionaron de forma definitiva.
Y es que la aparición conjunta de Anne Hathaway y Anna Wintour sobre el escenario del Dolby Theatre ha marcado un hito en la cultura pop, sirviendo como el prólogo perfecto para el esperado estreno de la cinta “The Devil Wears Prada 2”.
Hathaway y Wintour subieron al escenario para presentar las categorías de Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería. Lo que podría haber sido una entrega de premios convencional se transformó en un sketch cargado de ironía y nostalgia.
Hathaway, interpretando nuevamente su papel de la “tímida asistente” Andy Sachs, consultó a la editora jefa de Vogue, cuestionando:
“Anna, solo tengo curiosidad… ¿qué piensas de mi vestido esta noche?”.
Por su parte Wintour, en un despliegue de humor seco y autoconsciencia, simplemente se ajustó sus icónicas gafas de sol, ignoró la pregunta y procedió a leer los nominados. El broche de oro llegó cuando Wintour se despidió de Hathaway llamándola “Emily”, una referencia directa a la incapacidad de Miranda Priestly para recordar el nombre de sus asistentes.
EL FLORECIMIENTO DE VALENTINO A CARGO DE HATHAWAY
Siendo fiel al estilo que siempre ha caracterizado a Hathaway, reafirmando su estatus como musa de la moda, se presentó con un diseño de Valentino Alta Costura. Integrado por:
- El Vestido: Una pieza de silueta sirena en color negro, adornada con intrincados bordados florales en tonos claros.
- Los Guantes: Optó por guantes de ópera XL, una tendencia que evoca el glamour del viejo Hollywood pero con un toque maximalista contemporáneo.
- La Joyería: Un set imponente de Bvlgari con diamantes y piedras amarillas que aportó el brillo necesario para la noche más importante del cine.
Este look no fue casual. Los expertos han señalado que la elección de flores es un guiño irónico a la famosa frase de Miranda Priestly: “¿Flores? ¿Para la primavera? Qué original”.
Ya que recordamemos que esta clásica premiación cinematográfica además de celebrar a lo mejor del cine en cada edición, también es un gran escaparate de publicidad para las películas que están próximas a estrenarse, y más para las que generan gran expectativa como lo es la secuela del “Diablo Viste a la Moda”.

ANNA WINTOUR DESDE RUNWAY HASTA VOGUE CON UNA AUTORIDAD IMPERTURBABLE
En su caso, la editora global de Vogue mantuvo su elegancia característica, alejándose del minimalismo predominante en la alfombra roja. Portando un vestido largo de satén azul claro con delicados bordados vegetales blancos. Sin dejar de lado su infaltable collar doble de perlas grises y las gafas de sol oscuras, que utilizó como herramienta cómica durante la presentación.

La presencia de Wintour en los Oscar subraya una realidad innegable: la moda ya no es solo el envoltorio de la ceremonia, sino parte central de su narrativa. Como mencionábamos este encuentro es una obra maestra de relaciones públicas de cara al estreno de la secuela de El diablo viste a la moda el próximo 1 de mayo.
Incluso se destaca que durante décadas, Wintour se mostró ambigua sobre su conexión con el personaje de Miranda Priestly. Pero al participar en este segmento, no solo acepta su legado cultural, sino que abraza la parodia que la convirtió en un ícono más allá de las páginas de Vogue, llegando hasta las filas de la ficción con Runaway.
De esta forma el encuentro entre Anne Hathaway y Anna Wintour en los Oscars 2026 fue mucho más que un cameo de celebridades. Fue una validación del poder de la moda como lenguaje universal y un recordatorio de que, incluso en la cumbre de Hollywood, todos seguimos siendo, de alguna manera, una “Emily” ante el juicio de la gran industria. https://youtu.be/iVKa2g1S6_s?si=VHa2uhau3nAPi8U8
